En Esto Creemos
Nuestra fe está fundamentada en las Sagradas Escrituras, la Palabra inspirada de Dios, suficiente para guiarnos en toda doctrina, conducta y esperanza.
Dios
Creemos en un solo Dios, eterno, con todo el poder y conocimiento en forma perfecta, omnipresente e inmutable; creador de todo lo que existe, visible e invisible; gobernador y juez sobre todo el universo (Gn 1:1-31, Deut 6:4, Is 45:5-7, 1 Co 8:4, Ef 3:9, 1 Ti 2:17). Centro y digno de toda la gloria, honra y alabaza; Dios en perfecto control y decisión desde y hasta la eternidad. El cual se ha revelado a los hombres (Sal 19:1-10).
Las Escrituras
Creemos que la Biblia es la revelación escrita especial de Dios, inspirada (exhalada) por Dios, inerrante e infalible, única autoridad y guía en nuestra fe y conducta (Mt 24:35, 2 Tim 3:16, Heb 4:12). Creemos que la Biblia tiene una sola interpretación, pero múltiples aplicaciones; por esto, la interpretación de la Biblia debe ser literal, gramático-histórica (2 Pe 1:20-21).
La Trinidad
Creemos que Dios es uno, pero que subsiste en tres personas: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, los cuales han existido en perfecta relación desde la eternidad y cada uno es completa y totalmente Dios (Mt 28:19, 2 Co 13:14, 1 Jn 5:7).
Jesucristo
Creemos que Jesús es igual a Dios Padre, la imagen del Dios invisible, el resplandor de su gloria, en quien habita corporalmente toda la plenitud de la deidad, en quien fueron creadas todas las cosas y quien sustenta todas las cosas con el poder de Su Palabra (Jn 1:1, Fil 2:6, Col 2:15-17, 2:9, Heb 1:1-3). Creemos que Jesús encarnó, nacido de una virgen y vivió una vida perfecta sin pecado. Luego, murió en una cruz para salvar a los hombres de sus pecados (Mt 1:21, Fil 2:7, 1 Jn 4:2). Creemos que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras, y fue exaltado hasta lo sumo, recibiendo el nombre que es sobre todo nombre, haciéndolo Rey de reyes y Señor de señores, para gloria de Dios Padre (Hch 2:23, 5:31, 1 Co 15:3-4, Ef 1:10, Fil 2:9-11, Heb 1:4, 1 Pe 1:21).
El Espíritu Santo
Creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la trinidad con todos los atributos divinos, igual al Padre y al Hijo (1 Co 2:10-13, Heb 9:14, Sal 119:7-10, Is 40:13-14). El cual convence a los hombres de pecado, justicia y juicio con el fin de glorificar a Cristo (Jn 16:7-14). Presente en el principio, pero enviado por Jesús después de Su resurrección, en pentecostés, para obrar en el nuevo nacimiento de aquellos que creen en el evangelio y morar en ellos llevándolos con poder a través de la santificación (Gn 1:2, Jn7:38-39, Hch 2:2-4, Ro 8:13-15, 1 Pe 1:2). Maestro y guía por excelencia, quien reparte dones a la iglesia como Él quiere para su edificación (Jn 16:13, 1 Co 12:13). Creemos que el Espíritu Santo empodera al creyente para dar testimonio de Jesús con su vida haciendo buenas obras como resultado de la fe salvadora (Hch 1:8).
El Hombre
Creemos que el hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza, que fue creado el hombre y la mujer, en una perfecta relación con Dios y sin pecado (Gn 1:27, 5:2). Creemos que todo el ser del hombre está comprendido en espíritu, alma y cuerpo (1 Te 5:23). Creemos en la caída del hombre, esto es, el primer hombre, Adán, que usando su voluntad pecó y por el pecado entró la muerte y pasó así a todos los hombres (Gn 3, Ro 5:12, 1 Co 15:21).
El Pecado
Creemos que el pecado es la infracción a la ley de Dios y que ha alcanzado a todos los hombres, esclavizándolos, separándolos de Dios y convirtiéndolos en hijos de ira por naturaleza (Ro 3:23, 5:12, Ef 2:3, 1 Jn 3:4). Creemos que la paga del pecado es la muerte, una total corrupción del hombre, dándole incapacidad de hacer lo correcto y buscar a Dios (Jn 8:34, Ro 3:10-12, 6:23 1 Co 2:14, Stg 1:15). Creemos que Dios no tiene ninguna relación con el pecado y lo aborrece completamente (Sal 5:5, Stg 1:13). Creemos que la consecuencia final del pecado será la justa ira de Dios sobre el hombre en el juicio final, condenándolo eternamente en el infierno (Ro 2:5, 2:8, 9:22, 2 Te 1:8-9, 2 Pe 3:7).
La Salvación
reemos que la salvación del hombre es exclusivamente de Dios, donde obra la justicia de Dios con la muerte de Jesús en la Cruz, donde Jesucristo se ofreció como cordero en sacrificio por el pecado una vez y para siempre (Sal 3:8, Is 53:5-7, Jn 1:29, Ro 3:21-22, 3:25, Heb 7:27, 1 Pe 3:18, Ap 7:10). Creemos que la salvación comprende, en primer lugar, la justificación del hombre, donde Jesús toma el lugar del hombre pecador y el hombre toma el lugar de Hijo de Dios; en segundo lugar, la santificación, donde el hombre va creciendo cada día a la imagen de Cristo; y, en tercer lugar, la glorificación, donde el hombre recibirá la redención de su cuerpo en la resurrección de los muertos (Ro 3:24, 5:23, 8:23, 1 Co 1:30, Ef 1:14, 1 Pe 1:2). Creemos que la salvación la recibe el hombre únicamente por la gracia, sin las obras de la ley; y accede a ella por medio de la fe en Cristo, fe que lleva al hombre a través de la justificación, santificación y glorificación (Hch 15:11, Ro 3:27-28, Gá 2:16, Ef 2:8-9).
Las Últimas Cosas
Creemos que Jesús también regresará por segunda vez en las nubes y todo ojo lo verá (Mt 24:30, Mt 25:31, Mr 13:26, Lc 21:27, Hch 1:11, 1 Te 1:10, Ap 1:7). Creemos que, en su venida, los vivos serán transformados y los muertos resucitarán (1 Co 15:52, 1 Te 4:16). Creemos que todos los hombres serán juzgados. Luego, los justos, aquellos que pusieron su fe en Cristo, estarán en la presencia de Dios para siempre; y, los injustos, pasarán a condenación perpetua (Dn 7:10, 2 Co 5:10, Heb 9:27, Ap 20:11-15). Creemos que el creyente debe velar hasta el regreso de Cristo guardando todo lo que Él mandó (Mt 24:42, 25:13, Mr 13:33-35, Lc 12:40, 21:36, 2 Pe 3:11-12).
La Iglesia
Creemos que Jesús vino a establecer su iglesia, conocida como el cuerpo de Cristo, conformada por todos los que han nacido de nuevo por el poder del evangelio (Mt 16:18, Ro 12:5, 1 Co 12:27, Ef 1:23, Ef 4:12, Ef 5:23). Creemos que la iglesia se va edificando en amor para ser casa espiritual, donde se ofrecen sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1 Co 6:16, Ef 4:15-16, 1 Pe 2:5). Creemos que, para edificar este cuerpo, Jesús constituyó apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Ef 4:11-12). Creemos que en la iglesia se manifiesta la gloria de Dios, y es la encargada de proclamar y defender la verdad en el mundo (Ef 3:21, 1 Tim 3:15).
